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Apego y amor no es lo mismo

El apego perjudica tu vida

APEGO Y AMOR NO ES LO MISMO

En las relaciones humanas, a menudo confundimos el apego con el amor, creyendo que cuanto más nos aferramos a alguien, más le amamos. Sin embargo, la verdad es que el apego y el amor son dos fuerzas distintas que pueden entrelazarse o separarse en nuestras interacciones con los demás.

Aquí te explico la diferencia entre apego y amor, y muestro cómo cultivar relaciones basadas en el respeto, la libertad y la autenticidad.

El apego: una atadura invisible que te bloquea

El apego se caracteriza por ser una dependencia emocional y una necesidad de seguridad y validación externa. Surge de un miedo subyacente a la pérdida o al abandono, y se manifiesta en comportamientos como la posesividad, los celos, la envidia y el control.

El apego nos hace aferrarnos a las personas y las cosas en un intento desesperado de evitar el dolor y la soledad, pero en última instancia nos ata a una ilusión de seguridad falsa que nos impide crecer y evolucionar.

El amor: Una flor que florece en libertad

El amor, por otro lado, es una fuerza expansiva y liberadora que surge de la aceptación incondicional y el respeto mutuo. Se caracteriza por la confianza, la compasión y la apertura, y nos permite amar a los demás sin esperar nada a cambio.

En lugar de intentar RETENER a una persona a tu lado, de intentar que no haga ciertas cosas con los demás, de impedir que avance y aprenda cosas nuevas aunque no sea a tu lado, el AMOR permite SER a esa persona y le desea lo mejor PESE a que no sea a tu lado.

El amor nos invita a celebrar la singularidad y la autonomía de cada individuo, y nos da la libertad de expresarnos auténticamente y de compartir nuestras vidas en un espíritu de generosidad y alegría.

¿Dónde surgen los mayores apegos?

EN PADRES E HIJOS

En padres e hijos vemos bastante apego, lejos de ver AMOR.

En este tipo de vínculos es donde más se confunde el apego y el amor. Tanto de padres a hijos, como de hijos a padres. Muchos padres consideran que sus hijos son de su propiedad, una extensión de ellos mismos y que han de ser y hacer lo que ellos desean que hagan, porque llevan una vida entera de aprovechamiento de sus capacidades para su bien egoísta o para su comodidad.

A veces retenemos a un hijo en casa, con la finalidad de que nos ayude, y sin embargo, sin ser consciente que ello impide que el hijo desarrolle sus capacidades, explore el mundo y vuele libre, sin aportarle todos los aprendizajes y experiencias que necesita para aprender y evolucionar.

Una madre o un padre conectados al AMOR, en realidad preparan al hijo o hija para ser AUTOSUFICIENTE, para saber solucionarse sus propios problemas, para aprender a encontrar un medio de subsistencia alejado de ellos. No para NECESITARLES.

Un buen padre o madre, lejos de lo que podemos imaginar, no es el que más abrazos, besos o amor físico da a sus hijos, sino aquel que le prepara las almas, les ayuda a que sean fuertes para que lejos de todo egoísmo: VUELE lo más lejos de ellos y sepa valerse por sí mismo.

EN LAS AMISTADES:

En las amistades, también encontramos mucho apego. Vemos cómo hay personas que necesitan que otros hagan o sean tal y como ellos desean que sean, imposibilitando así que una persona sea tal y como es y se muestre LIBRE. Porque si ES, es juzgada y criticada por un amigo o amiga en quien confía, o por un grupo de personas, haciéndole sentir no aceptado o rechazado por el grupo.

Los celos y las envidias salen a relucir en las personas tremendamente posesivas, cuando ven que sus amigos conocen personas nuevas o desarrollan nuevas habilidades o tienen nuevas relaciones.

EN LA PAREJA:

Tal vez sea en este ámbito donde más apego se desarrolla. Nuevamente esta persona no es de nuestra propiedad y es necesario recordar que es un ser LIBRE. Tu pareja puede hacer, pensar, ser y estar con quien realmente desea. Pueden gustarle cosas distintas a ti, además de tener otras ideas diferentes y nutriros constantemente con la diversidad de pensamiento, siempre y cuando el respeto sea la base de toda relación.

El verdadero AMOR se demuestra deseando lo mejor para la otra persona, aunque ello sea diferente a lo que quieres que sea y a tus necesidades egóicas.

A veces, lo mejor para otra persona, no es lo mejor para tu ego, tus miedos o tus intereses personales, pero es ahí cuando puedes desarrollar la capacidad de liberarle de tus exigencias y hacer consciente que su libertad es tu libertad.

La Diferencia Esencial: Apegarse a la Persona vs. Amar al Ser

La diferencia fundamental entre el apego y el amor radica en la forma en que nos relacionamos con los demás. Cuando estamos apegados a alguien, nos aferramos a la persona en sí, buscando satisfacción y seguridad en su presencia física y emocional.

Pero cuando amamos a alguien, honramos y valoramos su ser interior, reconociendo su dignidad y su libertad para ser ellos mismos.

El amor nos permite amar a la persona en su totalidad, sin intentar cambiarla o poseerla.

Si juzgas lo que hacen otras personas, o cómo son: TIENES APEGO

Y ello perjudica directamente tu vida.

Cada juicio está ennegreciendo tu propia vida, está contaminando energéticamente tu campo energético, está abriendo las puertas a la negatividad.

Si crees que eres mejor que otro ser humano y que tu sabes cómo hay que ser o hacer las cosas, entonces no eres una persona consciente y tampoco valoras el proceso de los demás a evolucionar o mejorar a su ritmo cuando sea el momento perfecto para ellos. No podemos acelerar un proceso. Si la mariposa saliese antes del capullo de cuando es su momento, todavía no ha alcanzado el desarrollo necesario para que su cuerpo lo soporte, y por lo tanto moriría, porque ese cuerpo, no podría sostener ese nuevo estado. Tal vez no tendría la fuerza necesaria y sería abrumador, física y emocionalmente.

El verdadero amor incondicional se demuestra cuando eres capaz de respetar el proceso de los demás y aún así sentir compasión y honrar su proceso.

El amor que profesas, cuando es de verdad, no DEPENDE de lo que otra persona haga o diga.

Cultiva relaciones basadas en EL AMOR auténtico

Para cultivar relaciones basadas en el amor auténtico, es importante aprender a soltar el apego y abrazar la libertad. Esto implica desarrollar la capacidad de estar presentes y conscientes en nuestras relaciones, y de permitir que los demás sean quienes son sin intentar controlar o manipular su comportamiento.

Al practicar la compasión, la empatía y el desapego, podemos crear espacios de amor y aceptación donde todos puedan florecer y crecer en su pleno potencial.

Cómo saber si lo que experimentas es apego tóxico o AMOR real:

EL APEGO necesita CONTROLAR, poseer, saber todo sobre la otra persona.

TE HACE DEPENDIENTE.

Vibra en el MIEDO. Miedo a perder, miedo a que las cosas no salgan como quieres, miedo a que alguien haga algo distinto de lo que tú crees que ha de hacer, saca a relucir todas tus carencias y heridas de infancia: herida de abandono, herida de rechazo, etc.

El apego te hace desempeñar comportamientos tóxicos, tanto para ti, como para la otra persona.

El apego hace que busques la aprobación de otras personas, principalmente la de tus padres, para sentirte aceptado o aceptada dentro del clan familiar.

El apego te RESTA; evita tu EVOLUCIÓN, impide tu desarrollo, porque no te atreves a romper patrones tóxicos y te ata a lugares y personas convirtiéndote en dependiente de ellos.

El apego te apaga.

El apego te HACE SUFRIR.

EL AMOR

SIN EMBARGO, EL AMOR es todo lo contrario al DOLOR o al sufrimiento.

El AMOR es sanación, es paz interior, calma, nutre, riega, inspira.

Cuando estás viviendo desde el amor sientes PAZ, coherencia, libertad, positividad, expansión, riqueza, prosperidad, emoción, ganas de vivir y de levantarte de la cama de un salto cada día.

El AMOR es GENEROSO, no teme de los demás ni tiene celos y envidias de que al ir con otras personas puedan dejarte de lado, porque confías en tu VALOR real, te reconoces merecedor de lo mejor y sabes que no necesitas retener a nadie, porque las personas correctas que te valoran, te escogerán para realizar actividades contigo desde la completa libertad y la responsabilidad afectiva y el compromiso.

(No confundir libertad con «hago lo que me da la gana» cuando hay implicadas otras personas. ya que sin compromiso ninguno ante una situación o persona puedes herir a otras innecesariamente o jugar con su tiempo. Es necesaria una responsabilidad afectiva para cumplir la palabra y honrar el valioso tiempo de los demás).

El verdadero amor es agradecido. Agradece el espacio sagrado compartido con otro ser humano como algo poderoso y honra cada una de sus interacciones y personas.

EL AMOR ES CONFIANZA.

EL AMOR ES EXPANSIÓN, desarrollo, avance y te aleja de todo aquello que te estanca y te bloquea.

EL AMOR es AUTOESTIMA y reconocimiento.

EL AMOR ES UNIÓN.

El amor es ser consciente de que todos somos uno, por lo tanto ya no cabe lugar para los celos, las envidias, la posesión o el apego.

EL AMOR ES vivir implicado o implicada y con GANAS. Desde la ENTREGA. Y sin expectativas, desde la compasión, y la aceptación.

EL AMOR ES SATISFACCIÓN. PLENITUD.

EL AMOR ES LIBERTAD.

Encuentra la verdadera libertad en el amor

En última instancia, la diferencia entre apego y amor es la diferencia entre la esclavitud y la libertad, entre la posesión y la aceptación, entre el miedo y la confianza. Al aprender a distinguir entre estas dos fuerzas y a cultivar relaciones basadas en el amor auténtico, podemos encontrar la verdadera libertad en nuestras vidas y en nuestras interacciones con los demás.

Abramos nuestros corazones y mentes al amor incondicional y celebrar la belleza de las relaciones que nos nutren y nos inspiran a ser nosotros mismos.

En cada acto, relación, o circunstancia siempre podrás escoger entre estas dos grandes fuerzas:

Miedo o AMOR.

¿Es mejor vivir desde el miedo o desde el AMOR? ¿Qué es más inteligente?

Una de ellas te limita, te estanca, y todo lo que no tiene movimiento apaga tu luz y muere. (esta es la opción del MIEDO, EGO o apego).

Sin embargo la otra, te expande, te hace vivir con ilusión y despertarte cada día con la mirada iluminada, sabiendo que estás en el mundo con una MISIÓN y que reconociendo el SER que realmente eres, puedes contribuir a un mundo que necesita que SEAS TÚ.

(esta es la opción del AMOR).

Si escoges esta opción, sin duda tu vida mejorará y todo se colocará en su lugar correcto y perfecto para que puedas desempeñar el papel que viniste a desempeñar al mundo y expandir LUZ, vivir en presencia y sin apego, ni SUFRIMIENTO.

SOLUCIÓN para dejar de alimentar el apego en tu vida y vivir de manera consciente, desde el AMOR:

Reconoce el ser sagrado que eres, ámate incondiconalmente, atrévete a mostrarte tal y como eres, con todas las consecuencias y de esta manera no necesitarás buscar fuera algo que realmente ya tienes dentro: EL AMOR QUE YA ERES.

¿Escoges EXPANSIÓN o LIMITACIÓN?

¿Escoges vivir desde el MIEDO o desde el AMOR?

Sin ninguna duda, la respuesta está clara. Recuerda cada día, ante cualquier circunstancia, si eso te limita o te expande, si eso te contrae o te libera, si eso te nutre o te apaga. Y ahi hayarás la dirección correcta para SER, hacer y tener una vida PLENA y contributiva con el mundo y con todas las personas que se crucen en tu camino.


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