Qué es el Karma
El karma es un concepto fundamental que se originó en varias tradiciones espirituales y filosofías, como el hinduismo, el budismo y el jainismo.
Se refiere a la ley cósmica de causa y efecto, que sostiene que las acciones de una persona, ya sean buenas o malas, eventualmente tendrán consecuencias en su vida. Según esta creencia, las acciones éticas y virtuosas generan resultados positivos, mientras que las acciones inmorales o perjudiciales traen consecuencias negativas.
El karma no se limita a una sola vida; más bien, se considera que las acciones acumulan méritos o deméritos a lo largo de múltiples existencias, influyendo en el ciclo de reencarnación. Este concepto impulsa a las personas a actuar con responsabilidad y compasión, ya que se cree que cada acción deja una marca en el tejido cósmico que eventualmente regresa al individuo de alguna manera.
Cómo se genera el KARMA
Muchas personas creen que el karma depende sólo de las acciones que realizan, pero esto no es así. El Karma también se genera a través de tu intención, de tus pensamientos y de tus deseos hacia los demás.
La famosa frase: «Desea el bien y no mires a quien.», es una frase que refleja cómo funciona el karma.
Aquello que desees para los demás, es lo que recibirás en tu vida.
Expande bendiciones y buenos deseos si deseas tener una buena vida.
Recuerda que se atrae aquello que ofrecemos, aquello que entregamos al mundo. Puesto que todo es energía y vibración, la energía que damos, es la energía que recibiremos. Un pensamiento, o un deseo, generan una energía muy poderosa. Y ésta es la energía que llega de vuelta a tu vida.
¿Cómo disolver el karma?
La disolución del karma implica una serie de prácticas espirituales y actitudes que buscan liberar al individuo de las ataduras kármicas. El autoconocimiento y la autorreflexión son fundamentales; reconocer las acciones pasadas y comprender sus implicaciones permite un cambio consciente en el comportamiento presente. La práctica de la compasión, el perdón y la generosidad también se considera crucial para contrarrestar las energías negativas acumuladas.
Aprender a vivir en el presente, centrando la atención en las acciones actuales en lugar de aferrarse a eventos pasados. La meditación y las disciplinas contemplativas también son herramientas valiosas para calmar la mente y cultivar la sabiduría necesaria para disolver las cadenas del karma. En última instancia, la disolución del karma implica un viaje interno hacia la transformación positiva, liberando al individuo de las ataduras del pasado y permitiéndole forjar un futuro más armonioso.
Expande bendiciones y luz
Para tener una buena vida, aprovecha tu vida para expandir bendiciones y luz a todas las personas con las que te encuentres, incluso aquellas que generan alguna especie de conflicto en ti.
Céntrate en lo que SÍ puedes hacer ahora.
Perdónate y perdona por toda acción pasada.
También creas karma positivo, que contrarresta todo el karma negativo, cada vez que haces una buena acción o que deseas algo bueno para alguien.
Utiliza tu intención para crear karma positivo para ti y para todas las personas.


